El Caballo en la Historia de China

Por Mercedes Susana Giuffré

Introducción
El caballo ha sido mucho más que un animal de transporte o guerra en la civilización china: ha simbolizado poder, velocidad, libertad y conexión con lo divino. Desde la antigüedad, su presencia marcó la evolución militar, cultural y simbólica del país. Los chinos antiguos lo valoraron como un puente entre el mundo terrenal y el celestial, especialmente a través de los legendarios “caballos celestiales” (Tianma). Su legado perdura en el arte, la mitología y el zodiaco chino, reflejando la admiración profunda que la sociedad china ha tenido por este noble animal.

Orígenes y llegada del caballo a China
Aunque los caballos fueron domesticados en China desde épocas tempranas (dinastías Shang y Zhou), las razas más valoradas llegaron desde Asia Central, particularmente del valle de Ferganá (actuales Uzbekistán, Kirguistán y Tayikistán). Estas razas, conocidas como caballos de Ferganá, eran rápidos, resistentes y capaces de sudar sangre (un fenómeno natural que los chinos interpretaron como divino). El control de estos caballos se convirtió en un asunto estratégico clave, influyendo en la diplomacia, la guerra y la economía a lo largo de la historia.

El caballo en la dinastía Qin: el Ejército de Terracota
Uno de los testimonios más impresionantes del rol del caballo es el Ejército de Terracota del primer emperador Qin Shi Huang (221-210 a. C.). En este complejo funerario, descubierto en 1974 cerca de Xi’an, se han excavado alrededor de 600 caballos de terracota a tamaño natural (aproximadamente 1,7 m de alto y 2 m de largo), modelados con gran detalle. Estos caballos pertenecían principalmente a la caballería y a carros de guerra, y fueron creados para acompañar al emperador en el más allá, reemplazando el sacrificio de animales vivos que se practicaba en dinastías anteriores. — Los caballos de terracota reflejan la importancia militar del animal: indispensables en la guerra, la caza y hasta el polo aristocrático. Su fabricación —moldeados por partes, ensamblados y pintados— demuestra la sofisticación técnica china y la veneración por el caballo como compañero fiel del guerrero.

Conclusión
El caballo ha sido un pilar de la historia china: desde la caballería que defendió fronteras hasta el símbolo de aspiraciones celestiales y belleza artística. Su legado —en el Ejército de Terracota, los Tianma, el Caballo Volador de Gansu y el zodiaco— demuestra cómo un animal ha conectado lo práctico con lo espiritual en la civilización china. Hoy, en un mundo de tecnología y globalización, el caballo sigue inspirando admiración y respeto, recordándonos la profunda relación entre el ser humano y la naturaleza.
La dinastía Tang (618-907 d.C.), representa uno de los momentos más brillantes de esta representación. El famoso caballo “apoyado en una sola pata”
Caballo Galopante Pisoteando una Golondrina (o Caballo Volador de Gansu), una escultura de bronce del siglo II d.C. perteneciente a la dinastía Han Oriental (no Tang). Es una obra maestra del arte chino, donde el caballo parece volar, equilibrado sobre una sola pezuña trasera que pisa una golondrina sin dañarla, simbolizando velocidad sobrenatural y elegancia divina. Mide unos 34 cm de alto y es considerado Patrimonio Nacional de China- El caballo China y Argentina, están muy unidos a través de la representación de los caballos de J. C. Castagnino, con las técnicas que el pintor argentino, aprendió en China.

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