El Sur Global y el  año del caballo de fuego

Por Lidia Fagale (*)

Cada año nuevo chino nos llegan historias sobre el significado del nuevo ciclo representado por un animal que combina con alguno de los cinco elementos.

En el 2026 el caballo de fuego lo marca  muy especialmente  y ha llegado a nuestras tierras con más fuerza que otros años.

Quizás esto se deba a un alcance mayor que la cultura o la industria cultural china tiene en Latinoamérica y el Caribe, tras el innegable impulso comercial, económico, inversiones y convenios de cooperación que trajeron consigo y con más fuerza la curiosidad por estas tierras de ensamblar mejor economía y cultura.

Y también porque nuestra realidad reúne características similares a lo que nos advierte el caballo de fuego al considerar el 2026 como un año “indomable”, propicio para grandes cambios y audacia, a la vez que advierte sobre la necesidad de controlar la impulsividad para evitar conflictos.

Al conocer la historia del apreciado animal, el caballo y la particularidad que el elemento fuego le imprime me induce a  hacer un recorrido por la actualidad que estamos atravesando a nivel mundial y de cómo, de alguna manera y no tan caprichosamente  se l nombra a la realidad, a través de todo lo que nos advierte el caballo de fuego.

Si por un lado, el signo del caballo simboliza libertad, velocidad y liderazgo, el fuego por su parte es pasión, intensidad, transformación y es innegable que también cabalga por el sur global dándole un nuevo sentido a la idea de libertad, de transformación o cambios y audacia y enfrentando a la vez conflictos en la búsqueda de la paz antes que la guerra.

Traigo a estas líneas, una trilogía de la autora argentina Florencia Bonelli, bajo el titulo Caballo de Fuego, desarrolla una trama de romance y suspenso y narra la historia de una pediatra argentina, Matilde y Eliah Al- Saud, un poderoso hombre árabe ligado al espionaje y negocios militares, en escenarios de conflicto mundial como París, el Congo y GAZA.  La relación se enfrenta a imperios, amenazas nucleares, en tanto luchan por su amor y supervivencia. La historia de amor culmina en la Franja de Gaza, donde Matilde desarrolla una tarea humanitaria y Eliah lucha contra sus propios demonios para evitar una catástrofe mundial y salvar también su relación, desafiando fronteras y culturas. Se trata de cómo ambos superan diferencias culturales, peligros extremos y la guerra por un romance intenso y, a veces, desgarrador, pero amor al fin.

En este momento, la televisión abierta argentina emite “Corazones destinados», una novela china de 38 capítulos que narra el apasionante romance y las intrigas políticas entre una legendaria arquera, Fu Yixiao, y el príncipe enemigo, Feng Suige. Tras intentar matarlo, ella pierde la memoria y ambos se ven obligados a aliarse para sobrevivir en la turbulenta ciudad de Yujing.  La pregunta es si es posible erradicar el odio y si bien se puede o no llegar al amor, encontrarse en  un equilibrio menos cruento en las relaciones humanas. Ambas historias aquí citadas son historias de amor que se dan en contextos de enemistad y de guerras. Cabe también preguntarse si el mundo del entretenimiento puede hacer un aporte a la paz o brindar elementos donde la violencia desaparezca para dar lugar al dialogo.

En la historia de la revolución cubana, también hay y hubo una historia de amor a su líder y a sus ideas, Fidel Castro.  En el  centenario del nacimiento del líder de la revolución, traigo aquí, en las casualidades de los calendarios,  el nombre o el apodo que el pueblo cubano le dio al Comandante de semejante hazaña: Le decían  “el caballo” porque era indomable y fuerte,  para destacar su gran capacidad de mando y como símbolo revolucionario por su actitud constante de superar dificultades, su sentido patriotismo y su concepción de la justicia, persistencia y fuerza de voluntad. Este caballo de fuego, transcendió su muerte, y continúa simbolizando la idea, las ideas más esenciales de la transformación, a pesar de las dificultades que les impone el imperio.

Un caballo de Fuego que no quedo en la isla, cabalgo (y cabalga) como idea por toda Latinoamérica y el Caribe e inspiro a muchos movimientos de liberación de la región, de África y de Asia.  Y regresa siempre, como una musa inspiradora de libertad y transformación.

Todo parece nombrar desde otra perspectiva, este mundo en transición camino hacia un nuevo orden mundial, maltratado (es decir poco) por los EEUU cuya hegemonía está en crisis y sale con su caballo desbocado a buscar su futuro, prescindiendo de la mayoría de la humanidad.  Atropellando soberanías y robando bienes y recursos ajenos con la brutalidad de  los que desconocen que ya no juegan este partido solo.

Algunas voces advirtieron sobre la necesidad de forjar una mayor dinámica a las políticas de multilateralidad para enfrentar al caballo drogado del norte que pretende romper todas las tranqueras. Canadá, presente en Davos y aliado histórico de los EEUU, desengancho el carro del caballo para alzar su voz de independencia y firmó con la RCA Popular China varios convenios y acuerdos comerciales, a pesar de las amenazas vociferadas por Donald Trump de imponerle a su país, aranceles del 100 % si firmaba acuerdos con China.

También Dinamarca y Groenlandia recibieron el apoyo de muchos países del mundo ante la pretensión por parte de los EEUU de anexar la zona del ártico, más bien de comprar su territorio, algo que caracterizó la historia del país del norte comprando países e islas, anexando territorios mexicanos…

El caballo de Fuego debe enfrentar este año el cerco informativo que rodea a Venezuela tras la inaceptable agresión a su territorio que culminara con el secuestro de su presidente, Nicolás Maduro y su esposa, dejando un tendal de más de 100 muertos, de los cuales 32 pertenecían a las fuerzas de seguridad cubanas que se encontraban cumpliendo misión de seguridad en su domicilio. Y deberá extender su energía y decisión para que se cumpla el alto al fuego de la guerra entre Israel y Hamas, donde la población ubicada en la Franja de Gaza parece pagar por su identidad palestina bajo el interminable fuego  genocida de su gobierno.

Un año, donde deberemos contribuir a  despejar las narrativas de la manipulación y las mentiras a los que son sometidos otros países considerados enemigos para el pretendido patrón del hemisferio occidental. Entre ellos y, sólo por nombrar algunos, China y Rusia.  Por supuesto, esto enfrenta a serios dilemas éticos al periodismo mundial.

Y finalmente, veo que el fuego del caballo sigue iluminando a China saliendo a repartir por el mundo un mensaje en medio de las turbulencias geopolíticas, reafirmando su apoyo al sistema internacional de la ONU en su núcleo, rechazando acciones unilaterales de los EEUU, promoviendo la democratización de las relaciones internacionales y el aumento de la representatividad del Sur Global, la defensa de la coexistencia pacífica, el dialogo , oponiéndose a sanciones unilaterales o la coacción, dado que agravaban los conflictos. Además de proponer la iniciativa para la seguridad global centrada en la seguridad común, integral, cooperativa y sostenible. Abogando, fundamentalmente, por la no injerencia en asuntos internos y la solución pacifica de disputas, con especial énfasis en fomentar estabilidad en regiones en tensión. De esto se trata la estratégica propuesta que se resume en proponer una comunidad de destino compartido. Ojala el caballo de fuego cabalgue por todos los países del sur global consolidando un camino de mayor entendimiento, menos frágil para compartir un destino donde la paz triunfe sobre la violencia. Y quizás, podamos escribir una historia donde el amor por la humanidad triunfe sobre el caballo desbocado del capital.

(*) Periodista, Directora de Clave China

 

 

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *