China busca consolidar su liderazgo en la industria solar con la aprobación de nuevas normas para la producción.

Por Matías Román Gallo (*)

China cambia las reglas de la industria solar: el país que domina la fabricación mundial de paneles exigirá estándares más estrictos para producir equipos más eficientes desde 2027.

China aprobó nuevas normas nacionales para la industria fotovoltaica que entrarán en rigor a partir de enero de 2027. Estas normas establecen límites al consumo energético durante la fabricación; Clasificación de los paneles según su eficiencia; Mayores exigencias en pruebas de seguridad y resistencia; Requisitos técnicos que los fabricantes deberán cumplir para seguir produciendo.

En los últimos años las empresas chinas en la industria aumentaron enormemente la producción de paneles solares. La oferta terminó sobrepasando a la demanda, lo que provocó caídas en los precios y pérdidas económicas para los comerciantes. El propio gobierno empezó a considerar que esta competencia en base a vender mas barato ya no era sostenible.

El gobierno busca que la competencia deje de estar concentrada exclusivamente en los precios y pase a enfocarse en la innovación tecnológica y la calidad de los productos.  Las nuevas normas obligarán a modernizar las plantas industriales y eliminarán gradualmente las menos eficientes.

China aprobó nuevas normas nacionales para la fabricación de paneles solares que establecen requisitos más estrictos de eficiencia energética y seguridad para los paneles y otros componentes en la cadena de producción fotovoltaica.

Los cambios regulatorios pueden afectar al mercado global debido al peso del país en la producción, ya que China es el principal fabricante mundial de paneles solares, concentrando más del 80% de la capacidad mundial de fabricación.

Las normas entran en vigor a partir de enero de 2027 y buscan modernizar la industria, reducir el consumo de energía durante la producción y favorecer a los fabricantes más eficientes.

La industria atravesó en los últimos años una fuerte caída de precios provocada por un exceso de producción. Analistas del sector sostienen que, con la nueva normativa, el gobierno chino busca corregir los problemas de competencia generados por esa sobreoferta.

Esto conlleva que las empresas chinas deberán invertir para adaptar sus procesos productivos. Las fábricas que no logren adaptarse podrían perder competitividad o incluso dejar de producir determinados modelos. En cambio, compañías más grandes como LONGi, JinkoSolar o Trina Solar parten con ventaja porque ya participan en la elaboración de varios de estos estándares nacionales.

En el corto plazo, algunos analistas creen que los paneles podrían dejar de abaratarse tan rápidamente porque desaparecería parte de la producción menos eficiente y aumentaría el costo de fabricar los equipos que cumplan con las nuevas exigencias.

En el mediano y largo plazo, el objetivo del gobierno chino es que la industria produzca paneles más eficientes, de mejor calidad y con procesos de fabricación menos intensivos en energía. Eso podría hacer que el mercado sea más estable y que la competencia se base en la innovación tecnológica más que en una guerra de precios. Según TechRadar, esto marca un cambio estratégico: pasar de una industria enfocada en aumentar la capacidad de producción a otra centrada en la calidad y la eficiencia tecnológica.

La Agencia Internacional de Energía (IEA) sostiene que China concentra mas del 80% de la capacidad mundial de fabricación en todas las etapas de la producción de paneles solares: polisilicio, lingotes obleas (wafers), celdas y módulos fotovoltaicos. Además alberga a los 10 principales fabricantes de equipos para producir paneles solares. La IEA atribute este liderazgo a una combinación de inversión pública, políticas industriales y economías de escala.

Según la IEA, China invirtió más de 50.000 millones de dólares en nueva capacidad de producción fotovoltaica desde 2011, una cifra diez veces superior a la inversión realizada por Europa en el mismo período. El organismo también destaca que esta expansión permitió crear más de 300.000 empleos dentro de la cadena de producción solar.

En 2022, la capacidad mundial de fabricación de paneles solares creció cerca de 40%; El 90% de ese crecimiento ocurrió en China. La IEA proyecta que, incluso con nuevas inversiones en Estados Unidos, India y Europa, China seguirá concentrando entre el 80% y el 90% de la capacidad mundial de fabricación de paneles solares durante los próximos años.

Fuentes: Agencia Internacional de la Energía (International Energy Agency – IEA), informe Solar PV Global Supply Chains; Ministerio de Industria y Tecnología Informática de China (Ministry of Industry and Information Technology – MIIT); Administración Estatal para la Regulación del Mercado de China (plataforma oficial de normas SAMR); Agencia de Noticias Reuters; PV Magazine; TechRadar Pro.

(*) Estudiante de la carrera de Periodismo de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA / Colaborador

 

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