El lazo invisible: Buenos Aires y Shanghái se conectan a través de la literatura 

DOSSIER

 
Por Lidia Fagale Directora Clave China 

Oriente y Occidente se miran de lejos.  

Un hilo de niebla los une.  

Y en ese hilo nace este dossier.

 

Cada artículo es un paso hacia el otro.  

Uno trae mitos antiguos y el otro responde con orientalismo.  

Uno enciende pantallas contemporáneas y el otro alumbra coincidencias históricas.  

Uno sirve el té en tazas con nombre propio y el otro encuentra lo literario en tazas orientales.

 

El viaje es un  espejo donde ambos se reconocen.  

La China actual habla bajo, pero se escucha.  

Hasta los buenos murciélagos  cruzan de una orilla a otra.  

El escritor y el poeta  se convierten en  puente, héroes culturales  

Y Shanghái, paciente, guarda un lugar  para el abrazo.

 

No, no  son notas sueltas.  

Son ecos que viajan y vuelven.  

Léelos en orden o salteado.  

En todos, Oriente y Occidente se rozan los dedos, dialogan, se encuentran.

 

¿Qué tienen en común el Bar-Trote en Adrogué y el mítico Jardín de Eros en Shanghái? A primera vista, casi diecinueve mil kilómetros de distancia. Sin embargo, un reciente encuentro internacional organizado por el Instituto de Investigaciones en Filosofía, Letras y Estudios Orientales (IIFHLEO) de la Universidad del Salvador (USAL) demostró que, cuando la literatura interviene, las fronteras geográficas se disuelven en una taza de café.

El evento, que reunió a destacados autores locales con una importante delegación de la Asociación de Escritores de Shanghái, dejó en claro que la relación cultural entre Argentina y China ya no se basa en clichés, sino en una hibridación real, donde ambas matrices dialogan de igual a igual. «La literatura opera como un ‘borde’ o frontera donde ambas matrices culturales entran en tensión y se resignifican mutuamente», señaló Marcela Crespo Buiturón, investigadora del CONICET y directiva de la USAL.

De mitos, orientalismo y pantallas contemporáneas 

Enrique Solinas

En el centro de este debate, el poeta, docente y traductor argentino Enrique Solinas —un histórico de este puente cultural, traducido al chino y ex residente en Shanghái— aportó el marco conceptual con su intervención “Imaginario y realidad: un encuentro entre Oriente y Occidente”.

Solinas desarmó los ejes sobre los cuales Occidente ha construido históricamente su mirada hacia el Este. Citando el concepto de Orientalismo de Edward Said, explicó cómo muchas veces se ve a Oriente a través de un prisma que exagera los contrastes identitarios, o se lo asocia de forma casi mística para buscar respuestas a crisis contemporáneas.

                                    Enrique Solinas » Imaginario y Realidad: Un encuentro entre Oriente y Occifente»

«A pesar de la globalización, persisten mitos en el imaginario occidental. Hoy vemos una dualidad estética que divide la admiración por las artes tradicionales y la vanguardia tecnológica. Además, la cobertura mediática contemporánea suele caer en reduccionismos: reduce el Medio Oriente a zonas de conflicto, mientras que el Lejano Oriente es visto únicamente bajo la lupa de la disciplina y la modernidad». — Enrique Solinas.

                               

Coincidencias históricas y tazas con nombre propio 

                                  Ma Wenshan. Vicepresidrnte de la Asociacion de Escritores de Shanghai

Esta deconstrucción de los mitos dio paso a la historia viva del intercambio. Ma Wenshan, vicepresidente de la asociación asiática, cautivó al auditorio con una hermosa coincidencia cronológica: la sede de su institución —un deslumbrante palacio de estilo francés e italiano diseñado en Shanghái por el arquitecto László Hudec (nació en 1928) el mismísimo año en que se fundó la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).

Sede de la Asociacion de Escritores de Shanghai

Hoy, ese oasis residencial alberga la Librería de Escritores  de Shanghái y un emblemático café con una tradición entrañable: cada autor que pasa por allí tiene su propia taza exclusiva con su nombre, resguardada en los estantes a la espera de su próxima visita.

A través de este Programa de Escritura de Shanghái —un proyecto de residencia creado en 2008 por iniciativa de la célebre autora Wang Anyi— ya han pasado seis creadores argentinos. De hecho, cuatro de ellos estaban presentes en la sala de la USAL como testimonio vivo de esta hermandad.

Cabe destacar también la presencia de Hu Peihua, Directora de Relaciones Internacionales de la Asociación de Escritores de Shanghái, encargada de coordinar todo el intercambio con los escritores extranjeros. En declaraciones complementarias a otros medios Hu señalo que “los escritores aprovechan esta oportunidad para conocer mejor la ciudad  y su gente. Utilizar sus `perspectivas únicas para observar y percibir las formas de vida, las costumbres étnicas y la cultura histórica en el extranjero, creando obras literarias con un sello personal único” (fuente: RNZ)

                      Directivos y escritores antes de partir a Buenos Aires.
La libreria de los escritores en Shanghai

El viaje como espejo

Maria rosa Lojo

Para las letras argentinas, China se ha convertido en un potente catalizador creativo. La reconocida autora María Rosa Lojo compartió sus reflexiones tras recorrer el país asiático, destacando cómo la experiencia real desarma los prejuicios: desde descubrir que el murciélago es un símbolo de felicidad y buena fortuna, hasta presenciar festivales de lectura monumentales donde diez mil personas se reúnen en plazas públicas para homenajear a un poeta histórico. «En la tierra de Confucio, los poetas ocupan el lugar de los héroes patrios», señaló.

Maria rosa Lojo

Perplejidad

                                     Angela Pradelli

Por su parte, Ángela Pradelli (cuya novela La respiración violenta del mundo fue premiada en China) llevó la conexión a una dimensión sensorial y borgeana. Para Pradelli, los cafés de Shanghái funcionaron como un auténtico Aleph: un punto donde convivían simultáneamente la llanura bonaerense y la megaciudad asiática. Recordó que, tras dictar clases en Shanghái y ya de regreso en Adrogué, el aroma de un café local en un día frío la hizo dudar por un segundo de en qué hemisferio estaba, añorando esa «perplejidad» que la empuja a volver.

Bar Trote de Adrogué

El panel local se completó con la destacada participación y gestión de la reconocida  poeta Marta Miranda, magister en escritura creativa por la Universidad de UNTREF, desde 1991 tiene una prolífera edición y publicación de sus libros. Y junto a  Ricardo Rojas Ayrala son codirectores del Festival VaPoesía, cuya particularidad tiene que está destinado a niños y jóvenes  que residen en comunas alejadas de los centros urbanos. Forma parte del Corredor cultural transpoesía que enlaza actividades de similares características en  países como México y Costa Rica. Ambos compartieron sus poemas.

Rojas Ayrala, además es docente y combina  su gestión educativa y de poeta y escritor con su rol sindical en la Secretaria de cultura de Farmacia. Cuenta con una colección de 17 libros  que abarcan poesía, novela y cuento. Sus obras han sido publicadas  y traducidas en múltiples países como México e Italia.

Marta Miranda
Ricardo Rojas Ayrala

 

Las voces de la China actual

La delegación oriental trajo consigo dos de las miradas más potentes de la narrativa actual en Shanghái, mostrando las tensiones de una sociedad que cambia a velocidad de vértigo:

Yao Emei
  • Yao Emei: Con más de once novelas y un pasado laboral en el sector administrativo, la crítica la define como una cirujana de las grietas familiares frente al ‘boom’ económico chino. Sus relatos exploran la complejidad psicológica de los personajes atrapados en la modernidad urbana.
Huan Dehai
  • Huang Dehai: Crítico literario y editor de la prestigiosa Sinan Literary Selection, Dehai postula la teoría del «escritor como héroe cultural». Frente al vacío espiritual de la era tecnológica, sostiene que el autor de hoy debe emular a las deidades mitológicas antiguas y usar la palabra para cavar «canales de sentido» que salven a la comunidad de la amnesia contemporánea.

Al cierre, el mensaje fue unánime: las montañas y los mares separan las geografías, pero la literatura sigue tejiendo una red invisible capaz de sostener al mundo. Los estantes de Shanghái, mientras tanto, esperan con las tazas listas para los próximos escritores argentinos. Aquí las primeras líneas de la novela de Yao Emei.

                                     Yao Emei

El viento de Xiakou, por Yao Emei

«En el sur, ninguna ciudad es más azotada por el viento que Xiakou. Los habitantes de Xiakou tienen ojos pequeños porque tienen que entrecerrarlos al caminar con viento. Suelen ser delgados porque el viento sopla sin cesar, resecándolos y eliminando la grasa corporal… El viento es altamente contagioso. Cuando pasa por una escuela, huele a gritos y carreras… Solo cuando pasa por una zona residencial el viento tiene el olor más complejo, una mezcla de todos los aromas, indistinguibles entre sí».

(De «Un lugar resguardado»)

 

El encuentro entre Oriente y Occidente
Ma Wenshan y Lidia Fagale

 

 

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