LA COSECHA DEL LLANTO

Por José Ezequiel Kameniecki
Pongo las manos sobre mi corazón y mis lágrimas caen como perlas finas.
Li Po

Recolectaba lágrimas en un vaso. Las de Juan, las de Claudia, las de Inés y las de Carlos. Era tanta la tristeza que transmitían que no pude contener el llanto y completé el vaso con las mías. Me retiré en forma discreta y trasvasé el contenido en un botellón y lo tapé con un corcho para que no se evaporase.

Han pasado cuatro años. Aún conservo aquel botellón donde las lágrimas se han añejado y fundido. Lo descorcho y me sirvo una copita. Todavía mantiene la tibieza de entonces. La bebo de un trago y comienzo a llorar. No encuentro motivos actuales que justifiquen el llanto. En mi mente mis recuerdos se confunden con imágenes desconocidas donde aparecen Juan, Claudia, Inés y Carlos. Ebrio de lágrimas padezco de un torrente de llanto irrefrenable.

¡Hoy lloro lágrimas ajenas!

Compartir

Comments (5)

  • Laura Hart Reply

    Una hermosa síntesis! Me encantó

    mayo 10, 2026 a 8:42 am
  • Emiliano P. Wybert Reply

    Gracias José! Una síntesis emotiva, contundente y basada en una realidad inevitable: la vida misma.

    mayo 10, 2026 a 6:52 pm
  • Irene Raquel Quiroga Reply

    Que hermoso José!!

    mayo 15, 2026 a 2:32 pm
  • Sara Vanegas Coveña Reply

    Súper original. Me encantó.

    mayo 16, 2026 a 8:26 pm
  • Miguel Reply

    Gracias José por compartir tanta poesía

    mayo 18, 2026 a 2:59 pm

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *